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"CONSTRUCCIÓN DE LA IDENTIDAD DEL BELLAVISTENSE TIPO. ALGUNOS
APORTES PARA LA DISCUSION"
Por Carolina Córdoba |
ABSTRACT
Bella Vista es una ciudad situada al noroeste de la Capital Federal.
Entre sus características edilicias es posible observar una numerosa
cantidad de grandes chalets con parques y arboledas y calles en
su mayoría no asfaltadas. A su vez, las vías del tren San Martín
hacen que la ciudad quede dividida dicotómicamente. Es así como
por estos lares se habla de "este lado de la estación" y de "aquel
lado de la estación". Ahora bien; la referencia a cualquiera de
estos dos términos no se relaciona exclusivamente con la zona de
residencia sino que estarían jugando diversos factores a partir
de los cuales - y más allá del domicilio efectivo - las familias
quedarían incluidas en una u otra categoría.
La propuesta de análisis es doble: por un lado, consiste en un
intento por discernir cuáles son los diacríticos y las orientaciones
de valor que conforman la identidad del "Bellavistense tipo". Por
otro lado, supone una explicitación - casi a manera de confesión
- de los diversos logros, obstáculos, reformulaciones y giros que
la investigación como proceso ha ido sufriendo ya mismo desde su
génesis.
Vivir en la verdad, no mentirse a sí mismo,
ni mentir a los demás, sólo es posible en el
supuesto de que vivamos sin público. En cuanto
hay alguien que observe nuestra actuación,
nos adaptamos, queriendo o sin querer a los ojos
que nos miran, y ya nada de lo que hacemos
es verdad. Tener público es vivir en la mentira.
Milan Kundera.
"La construcción de
la identidad bellavistense. Algunos aportes para la discusión"
Como habitante de la ciudad de Bella Vista, siempre me llamó la
atención el hecho de que se hable de "los de este lado de la estación
" y de "los de aquel lado de la estación"; que esta diferencia la
marcaran ambos sectores y que los términos identificatorios no se
invirtieran nunca. Es decir que por más que se mantuviera una conversación
con algún habitante "del otro lado" y en su propio territorio, desde
su discurso el afirmaría "yo soy del otro lado de la estación".
Desde el sentido común yo también era partícipe de este discurso
por lo que me pareció interesante hacer un análisis de esta dicotomía
y ver si eran los mismos rieles de las vías del tren San Martín
quienes posibilitaban la generación y el mantenimiento de algún
tipo de identidad diferenciadora .
El referente empírico de este trabajo se centra por lo tanto en
la ciudad de Bella Vista, fundada por Adolfo Sordeaux y trazada
inicialmente como un pueblo de quintas de veraneo . Fue posteriormente
- con la adquisición de tierras por parte de familias pertenecientes
a la comunidad francesa - cuando poco a poco la ciudad va a ir conformando
la fisonomía que la caracteriza hasta el presente: típicos chalets
con parques y arboledas , calles no asfaltadas. Por otra parte,
el objeto de estudio remite a las mencionadas vías del tren San
Martín, las cuales atraviesan la ciudad dividiéndola en dos mitades.
Hacia uno de sus laterales - el que da al sudoeste - se ubica el
barrio Adolfo Sordeaux, caracterizado en la presente investigación
como "el otro lado de la estación". El costado noreste se denomina
Parque Mattaldi y es lo que constituye a los fines de este trabajo,
"este lado de la estación"
En la presente investigación etnográfica es posible reconocer
dos fases . El presentar ambas, aunque en este caso sea la segunda
la que se desarrollará más extensamente, responde al intento de
hacer explícitas las múltiples reformulaciones así como los prejuicios
- implícitos a veces y otras no tanto - de los que como antropólogos
nos creemos a salvo.
¿Dónde estás concheto, que no te puedo encontrar?
A nivel discursivo, es muy frecuente que en Bella Vista se asocie
el término "concheto" con "ser del otro lado de las vías". Partiendo
de este presupuesto focalicé mi atención en el realizar diversas
entrevistas a adolescentes y a adultos que viven "de este lado"
con el objeto de contrastar empíricamente la dupla de categorías
sociales que, dentro del conjunto de las posibles, resultaba
adecuada a mis propósitos a [1] saber: configurar un arquetipo de "concheto" que encuadrara
con algunas de mis suposiciones más íntimas, y, paralelamente, analizar
aspectos sociohistóricos de la ciudad con el objeto de determinar
si poseía un anclaje histórico la suposición que desde fuera del
ámbito bellavistense se tiene de los de aquí: todos quedamos incluidos
bajo los parámetros que rigen a los "del otro lado".
A través de un proceso reflexivo posterior fue posible visualizar
algunas cuestiones ya planteadas así como también dotar a la investigación
de un nuevo rumbo. En primera instancia, el término "concheto" no
surgió de los actores durante las entrevistas informales sino de
mi propio mapa cognitivo, el cual seguramente posea muchos puntos
de contacto con el de ellos; pero que justamente en torno a este
término condicionó a los sujetos a expresarse a través del mismo;
a la par de que yo interpretaba sus respuestas como respuestas
que caían dentro de mi universo conceptual - en principio equivalente
al suyo .
De esta forma, mi primera formulación se remitía a caracterizar
a los "conchetos" y, a partir de sus rasgos y por oposición a los
mismos, realizar el mismo procedimiento con los no-conchetos. Sin
embargo, estas categorías, si bien no fueron cuestionadas - o sea
que queda abierta la posibilidad de que sean categorías sociales
que estén remitiendo a otro concepto - no resultaron útiles en
absoluto para dar cuenta de la dicotomía objeto de investigación.
En cuanto a los entrevistados residentes "de este lado de la
estación" las opiniones variaban entre los "verdaderos conchetos",
en referencia a "los que tienen mucha plata" y los "falsos conchetos",
"los que hablan con la papa en la boca pero no tienen un mango"
hasta llegar a la más preocupante para mí , metodológicamente hablando
consistente en un rotundo "ahora hay conchetos de los dos lados,
si cualquiera se compra un Motor Oil". Sin embargo, es interesante
observar que, mientras las respuestas de los adolescentes en todos
los casos remitían a diacríticos externos relacionados con el tipo
de indumentaria o con una particular forma de hablar; las entrevistas
realizadas a adultos remarcaban la importancia del tener un apellido
conocido, renombrado; el tener una familia con "historia" o el ser
originario de Bella Vista, como indicativo de pertenencia al sector
en cuestión.
"Ah, es la mejor revista de la zona
(refiriéndose a la publicación bellavistense "El Juglar"), es excelente,
pero tiene un defecto: se dedica de las vías para allá. Una vez
me quisieron enganchar para que les cuente la historia de mi familia
- yo soy una Rodríguez Quesada, el abuelo de mi marido luchó con
Mitre y en mi casa tengo un escudo de familia otorgado por la Reina
de Inglaterra - pero yo dije que no, a mi no me enganchan, ¿de qué
me sirve el apellido si tuve que salir a laburar?"
"¿Sabés qué pasa? Que antes, la gente
con plata estaba "del otro lado", y los que estábamos de "este"
éramos sus sirvientes. Pero, cuando comenzó a llegar gente de otros
lados, gente no nativa de Bella Vista, la diferencia no existe más
en la realidad, ellos tienen metido en la cabeza que son diferentes,
pero ya no es así. Si ya no tienen ni un mango. vienen siete y piden
un café."
Por otra parte, y para relevar opiniones entre los "de aquel lado
de la estación", las entrevistas fueron tomadas entre los alumnos
concurrentes al colegio Don Jaime. En este caso, los estudiantes
no sólo no se identificaban a sí mismos como conchetos sino que
le imprimían a este término un mote despectivo.
En este punto se produce el quiebre y consecuente giro de la investigación,
a partir de la imposibilidad de establecer en el campo una paridad
1 a 1 que se correspondiera exactamente con la propuesta original.
Mi objeto de estudio puntual sigue focalizándose en torno a las
vías del tren San Martín , pero ya no tomo en cuenta los límites
hacia cualquiera de los otros tres costados correspondientes a ambas
mitades, como así tampoco me resulta de capital importancia el llevar
a cabo un relevamiento exhaustivo de cada miembro en particular
al interior de cada bando. En suma, mi atención no se centraría
de ahora en más en la constitución interna de cada sector sino en
el límite particular que los caracteriza, opone y asegura su persistencia
como grupos diferentes.
Antetodo, quisiera aclarar que se mantienen como categorías analíticas
las categorías sociales "de este lado de la estación" y "de aquel
lado de la estación", no ya tomados literalmente sino como expresiones
de pertenencia a uno u otro sector. Es decir, la atención se centra
ahora en el intento de dilucidar qué sucedía en los alrededores
de la estación, no desde una perspectiva geográfica sino tomándolo
como el concomitante territorial por medio del cual los bellavistenses
estarían expresando su adscripción a una u otra zona.
El límite al que se está haciendo referencia en este caso, es
de tipo social, aunque de alguna manera cuente con un correlato
territorial que remite a las vías del tren. Es decir, la mayoría
a los que se aplica la categoría "perteneciente al otro lado de
la estación" realmente tiene su domicilio allí. Paralelamente, no
se puede dejar fuera del análisis tanto a los que viven "de aquel
lado" y no comparten ni los valores ni los diacríticos sustentados
por el grupo, ni tampoco a los residentes "de este lado" que sí
los estarían compartiendo. Esta última afirmación adquiere materialidad
a través de las diferentes unidades de análisis abordadas a lo largo
de la investigación, es decir, a partir del análisis de múltiples
situaciones específicas en donde de alguna manera quedara plasmada
la interrelación de los actores con sus espacios. Sin embargo, al
mismo tiempo fue necesario dirigir la mirada hacia contextos sociales
más amplios que inciden y otorgan sentido a lo cotidiano. He aquí
la ambición subyacente a esta segunda etapa de investigación.
Es en relación a esta doble finalidad que resultan útiles algunos
lineamientos de Barth, quien reconoce que las dicotomías ocurrentes
entre los grupos son de dos órdenes:
- Señales o diacríticos que los individuos exhiben para indicar
identidad y
- Orientaciones de valores básicos, normas de moralidad por las
que se juzga la actuación.
.
Entre los diacríticos que surgen a primera vista se encuentra
el componer familias nucleares de diez miembros como promedio, el
asistir al mencionado colegio Don Jaime, el practicar rugby en el
Club Regatas o equitación - para el caso de los varones -,o el ir
a hockey - entre las mujeres -, el tener una casa con parque y pileta
.. Ahora bien, estos mismos diacríticos son los que de alguna forma
están haciendo explícitas ciertas normas de moralidad subyacentes
a determinadas prácticas.
A partir del análisis discursivo de las distintas entrevistas,
es posible denotar la recurrencia de ciertos términos que vendrían
a configurar ciertas categorías sociales así como también estarían
legitimando ciertas normas de moralidad. Entre ellas se destacan
"Tradición", "Orden", "Origen", "el Ser Cristiano",.... Es así como
en Bella Vista "las familias numerosas son una auténtica tradición",
en el Colegio Don Jaime se sustenta "la forma tradicionalista de
la Religión Católica más allá de las modas" y entre sus objetivos
direccionales se apunta a "que el alumno sea capaz de encontrar
la causa primera como razón de ser el Orden Observado"
[2] .
El empleo asiduo de conceptos tan monolíticos o estructurantes
hizo que me cuestionara acerca de la postura desde la cual se los
está empleando. Por otra parte, puesto que es en la acción social
donde estas formas encuentran articulación, fue necesario abordar
tanto las particularidades que ésta asumía al interior del grupo
como las que adquiría en la interacción con el otro.
"La Argentina no es un Estado Católico pero sí una Nación Católica"
Dr. Ángel Centeno. Secretario
de Culto de la Nación. (4/1992)
Al interior del grupo es factible establecer una serie de correlaciones
entre los objetivos perseguidos por el colegio y el "Bella Vista
way of life" por una parte; y los valores sustentados por el Opus
Dei, por la otra. Esto es comprensible si para iniciar el análisis
partimos de dos premisas:
- el Catolicismo dominante no actúa y reflexiona sólo en términos
religiosos sino que traslada sus concepciones a lo social, político
y cultural
- en nuestro país, la existencia de múltiples e históricas redes
entre catolicismo, gobierno, partidos políticos, estado y sociedad
hace que circulen diversas concepciones, adquiriendo particular
relevancia a los fines de la investigación aquella que relaciona
identidad nacional con identidad religiosa católica.
Citando a Geertz (1966:4)
" La religión es un sistema de símbolos que obra para establecer
estados anímicos vigorosos, penetrantes y duraderos y motivaciones
en los hombres, formulando concepciones de un orden general de existencia
y revistiendo estas concepciones con una aureola de efectividad
tal que los estados anímicos y motivaciones parezcan de un realismo
único".
En un intento de indagación más profunda lo que se hizo fue investigar
el funcionamiento de cierta matriz histórica del catolicismo argentino
para entonces tratar de dilucidar si poseía un correlato tanto en
el material bibliográfico relacionado al Opus Dei como en las prácticas
discursivas de los diferentes entrevistados.
Los distintos grupos sociales encuentran en el proceso religioso
oportunidad de dotar de significado las experiencias y expectativas
sociales. La tesis que se va a sostener en esta investigación consiste
en que en este caso en particular, la demanda religiosa se estaría
estructurando alrededor de una demanda de legitimación del orden
establecido.
Haciendo un poco de historia, podemos vislumbrar que las principales
instituciones históricas que dieron origen, apoyo y apogeo al Estado
de Bienestar han sido por un lado el propio Estado garantizando
la satisfacción de las necesidades básicas, y por otro, las Fuerzas
Armadas y la Iglesia Católica consideradas como fundadoras y garantes
de la argentinidad y dadoras de identidad integradora y totalizadora.
En este sentido, y pese al quiebre del modelo político, ha quedado
conformado un imaginario católico-militar capaz de generar hoy día
consensos en partidos y movimientos políticos que hagan suyos estos
mensajes. De este modo, un grupo de católicos argentinos continúa
su relación privilegiada con las Fuerzas Armadas - especialmente
con los sectores conocidos como los "carapintadas" por su participación
en los levantamientos vs. los gobiernos democráticos.
Este tipo de catolicismo integral
[3] busca dar sentido globalizador a la vida. El cambio
de la sociedad "moderna" es el paso primordial: frente al quiebre
de la identidad, destrucción de la cultura nacional e irrupción
de nuevos movimientos religiosos se visualiza como necesidad imperiosa
el volver a los auténticos valores de argentinidad patria, a la
defensa de lo nuestro, es decir, "el ser nacional". En el caso del
Opus Dei, su finalidad política queda en evidencia de esta manera:
al tiempo que se predica la sumisión al orden establecido y el mantenimiento
del statu quo conservador, la finalidad de la institución queda
definida como sigue:
"Su objeto específico es trabajar con perseverancia para que la
clase que llaman intelectual, así como la que , a causa del saber
que la distingue o bien de los cargos que ejerce, o también a causa
de su dignidad particular, constituye la clase dirigente de la sociedad
civil, sigan los preceptos de Nuestro Señor Jesucristo" (Constitución
núm. 3)
De qué manera esto llega a ser posible? Infiltrando la élite del
país, ocupando lugares eminentes en la industria, los trabajos públicos,
la Universidad...
Dice Sellmair: "Lo sobrenatural no debe excluir a lo humano. Así
como lo sobrenatural se eleva sobre lo natural, así el cristiano
debe elevarse sobre el hombre. Para lo cual debe sanarse, también,
al hombre; y el cristiano perfecto debe presentarse también perfecto
en cuanto a hombre: cultura, capacidad profesional, educación social
y gentileza"
Elitismo y aficción al secreto se estarían conjugando en la notoriedad
de algunos miembros únicamente. Discreción, "intolerancia e intransigencia
en las cosas del espíritu, en el honor y en la doctrina"
[4] . Es muy factible que esta doctrina se engarce y adquiera
materialidad más allá de sus fronteras exclusivamente religiosas
a partir de la exaltación de la vida en este mundo:
... "para ti, en el mundo está el campo de acción; en el mundo
tienes que santificarte."..
"Nos preocupa el mundo y nada de él nos parece despreciable."
"Ama a los hombres.
Ama a tu tierra.
Ama a tu cuerpo y tu juventud."
..."Ama con locura tu profesión el instrumento que ha puesto Dios
a tu alcance para ganarte el cielo en la tierra"...
¿Por qué despreciar esta tierra? ¿Por qué despreciar esta Patria,
si en esta tierra es donde los hombres se hacen santos?
Si se combinan estos conceptos nodales de la doctrina con todo
otro conjunto de ideas, y expresiones, que impregnan el discurso,
es probable que se evidencie aún más notoriamente la relación histórica
que los ha unido al discurso militar:
"Los cristianos de hoy estamos defraudando a Roma, porque ¿qué
tenemos de guerreros?
Milicia y omisión... ¿compatibles? Como no sea en el infierno!"
[5]
"Pon la amable excusa que la caridad cristiana y el trato social
exigen. Y después !camino arriba!, con santa desvergüenza, sin detenerte
hasta que subas del todo la cuesta del cumplimiento del deber" [6]
¿Es posible que hoy, ante una nueva coyuntura socio-histórica
los términos de la relación deban ser reformulados?
Conclusiones tentativas
A partir de la investigación realizada es posible encontrar algunos
indicios para así poder afirmar que es la doctrina propuesta por
el Opus Dei la que está canalizando la vida social y ocasionando
una compleja organización de las relaciones sociales y de las pautas
de conducta que el grupo ha de asumir. Entre ellas quedan incluidas
también las normas que regulan los encuentros con el otro grupo
(front stage). No obstante, la articulación de los dos sectores
es posible en algunos dominios de la actividad, mientras que ciertos
sectores de la cultura quedan protegidos, escondidos ya sea para
evitar posibles confrontaciones o modificaciones o bien para mantener
esta idiosincracia al interior de un grupo con fronteras bien precisas
(back stage) [7] .
La cultura constituye una red de significación orientadora de
ideologías que a su vez enmascaran realidades políticas. Haciendo
un análisis del discurso, se denota que tanto la terminología empleada
por el Colegio Don Jaime al plantear sus objetivos como la doctrina
propuesta desde el Opus Dei encuadran con bastante nitidez en el
discurso militar.
De este modo, la cercanía de Bella Vista a Campo de Mayo, así
como el auge que por aquí tiene un partido como el MODIN no es azaroso.
De algún modo se han elegido y asignado valor a determinados rasgos
culturales tradicionales, considerados como selectos; y se han establecido
tradiciones históricas cuya función consistiría en justificar el
abanico que va desde las diversas características más tangibles
del grupo hasta aquellas que conforman el núcleo de la identidad.
El catolicismo integral fue la matriz dominante de religiosidad
en las últimas décadas, con un implícito imaginario de unidad y
cultura nacional. Hoy el mismo está desafiado a dos niveles: al
interior del campo católico, por otras ofertas religiosas (Evangelistas,
Testigos de Jehová Mormones, etc.); y en la sociedad en general,
por la cada vez mayor aceptación de la diversidad y el pluralismo.
En este sentido, y en el marco de la situación global de incertidumbre
en la que estamos inmersos - socio-económica pero también espiritual
- es que sería interesante continuar la investigación y tratar
de visualizar, cómo las estrategias de las que se tiene que valer
el grupo han de reformularse, de resignificarse tanto para legitimarse
frente a los otros como para no perder la tan ansiada cohesión interna.
BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA
-BARTH, F. Los grupos étnicos y sus fronteras. México, Fondo de
Cultura Económica, Introducción, 1976
-ESCRIBA DE BALAGUER,J. Camino. Madrid. Ed.RIALPP S.A.,1965
-FERRAROTTI, F. La historia y lo cotidiano. Centro Editor de América
Latina,1990
-JAURETCHE, A. El medio pelo en la sociedad argentina. Peña Lillo
editor, 1982
-KEESING, R. Anthropology as interpretative quest. En Current Anthropologhy,
28 abril 1987
- MALLIMACI, F. Catolicismo integral, Identidad Nacional y nuevos
movimientos religiosos. En Nuevos movimientos religiosos y ciencias
sociales,Centro Editor de América Latina, 1993
-ROCKWELL, E. Notas sobre el proceso etnográfico. México, DIE,
mimeo
-URTEAGA LOIDI, J. El valor divino de lo humano. Ed. RIALPP S.
A.,1970
-WOODROW, A. Las nuevas sectas.México, Fondo de Cultura Económica,1986
ARCHIVO FOTOGRÁFICO
FOTO Nº 1: Vista de ambos lados de la estación de Bella Vista.
A la derecha "el otro lado de la estación". A la izquierda, detalle
de la fábrica Dunlop.
FOTO Nº 2: Entrada principal del Colegio Don Jaime.
FOTO Nº3: Vista de "este lado de la estación". Al fondo, centro
comercial.
FOTO Nº 4: Vista de "el otro lado". En primer plano, el nombre
de la estación.
FOTO Nº 5: Calle y vereda típicas de "este lado". Calle Maipú
FOTO Nº 6: Calle y vereda pertenecientes al "otro lado". Avenida
Francia
FOTO Nº 7: Remisería de "este lado". A la izquierda, la estación.
FOTO Nº 8: Parada de taxis del "otro lado".
FOTO Nº 9: Centro comercial de "este lado".
FOTO Nº 10: Centro comercial ubicado "de aquél lado".
FOTO Nº 11: Salida de la estación "de este lado".
FOTO Nº 12: Salida de la misma "de aquél lado".
E-mail: carocordoba@hotmail.com
NOTAS
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