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Cazadores Tempranos en Amazonia
Anna C. Roosevelt, Doctora en Arqueología y Antropología, y
a cargo del Departamento de Antropología, del Field Museum of Natural
History, Chicago Illinois, presentó recientemente el avance de sus
investigaciones en una conferencia en la Facultad de Filosofía y
Letras de la Universidad de Buenos Aires. |
En la Caverna de Piedras Pintadas, a unos 10 kilómetros del río
Amazonas y a mitad de camino entre Manaos Y Belem, La doctora Anna
C. Roosevelt realizó descubrimientos que revolucionaron la teoría
del poblamiento del continente americano.
Alrededor de 30.000 piezas que se terminaron de recolectar a fines
de 1992 se sometieron a un minucioso estudio en el que clasificar
los líticos demoró ocho meses, un año los restos de plantas, y cinco
meses la fauna.
El tiempo de espera tuvo sus frutos. Los estudios realizados revelan
la existencia de ocupantes de la cueva 10.000 a 11.200 años atrás:
los paleoindios.
Estos indios del paleolítico contaban con su propia técnica para
afilar las piedras, en forma triangular en vez de la forma aflautada
de los cazadores de Clovis.
Este y otros indicios le permiten sostener la hipótesis de que
los paleoindios provienen de una corriente migratoria del pacífico,
y no (como se sostiene desde la arqueología tradicional) que proviene
de tribus asiáticas que llegaron por el estrecho de Bering hacia
fines del período glacial.
Las teorías tradicionales sostienen que había cazadores viviendo
en la zona oeste de Norteamérica hace 11500 años, siendo uno de
los hallazgos más importantes el de las puntas de lanza descubiertas
en Clovis (Nueva México).
Estas teorías sostienen que estas tribus se trasladaron hacia el
sur, ocupando especialmente las regiones montañosas templadas, supuestamente
más acordes a sus hábitos de vida que las tierras bajas tropicales.
Generalmente se cree que la selva no permite grupos de cazadores
recolectores por faltar comidas con almidón. Sin embargo el paleoindio
amazónico tiene como sustento los peces de los ríos, frutos y leguminosas
que le proveen las cantidades necesarias de almidón y carbohidratos.
También se suele sostener que la cerámica depende de la agricultura,
pero en el caso amazónico se dió antes. En este caso hay que tener
en cuenta que existe una distinta ecología, con una importante geomasa
ictícola. En este aspecto es destacable que en el ecosistema amazónico
es mucho más importante desde el punto de vista cualitativo la presencia
de bancos de peces y moluscos, que ocasionales mamíferos.
Las dataciones de las cerámicas encontradas por el equipo de Roosevelt
sitúan a los fragmentos entre los años -6000 y -7100, al menos mil
años antes que cualquier cerámica encontrada con anterioridad en
Sudamérica.
En cuanto a los líticos, la arqueóloga norteamericana destacó importantes
diferencias en las formas de lascamiento y presión, encontrando
técnicas totalmente diferentes en el paleolítico amazónico con respecto
a los arcaicos.
Los estudios que comparan la sustancia utilizada en las pinturas
rupestres halladas en la caverna con los restos encontrados en el
suelo (y de acuerdo a la estratigrafía) permiten asegurar que la
casi totalidad de las pinturas corresponden al período paleoindio.
En total se dataron 56 fragmentos con las técnicas de carbono,
que permitieron situar a los paleoindios en el período -11200 y
-10000. Estudios hechos en piedras con técnicas de termoluminicencia
arrojaron resultados similares.
No obstante existen varios detractores de los trabajos de la doctora
Roosevelt, mientras que otros prefieren mantener una posición cauta.
Jhon Rick, antropólogo de la Universidad de Stanford, manifestó
a la prensa que si bien "existen pruebas muy interesantes
que indican que la adaptación de algunos de los primeros americanos
habría sido distinta de lo que pensábamos, no podemos valernos de
un solo sitio para hacer una revisión completa de la arqueología
del Nuevo Mundo".
Betty J. Meggers, del Instituto Smithsoniano es una de las opositoras
más firmes de las teorías de Roosevelt. Sostiene que los asentamientos
amazónicos tuvieron un rol limitado entre las culturas más desarrolladas
del continente americano, y que en las varias expediciones que hizo
en la región, nunca pudo encontrar pruebas de alguna cultura avanzada
nacida cuenca del Amazonas: la poca fertilidad del suelo, las rigurosidades
del clima y los escasos recursos son un obstáculo importante a tener
en cuenta.
De lo que no queda duda es que las conclusiones de los hallazgos
de la doctora Roosevelt -publicados en la revista Science- causaron
un pequeño revuelo en el mundillo arqueológico. "Esto modifica
sin duda alguna el cuadro de las migraciones y adaptaciones ecológicas
de los primeros pobladores de América -se entusiasma Roosevelt-,
se suponía que no debía haber gente en esta parte del hemisferio
en esa época".
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