Sitios arqueológicos de alta montaña, un patrimonio amenazado.
Por: Christian F. Vitry
Institución: Universidad Nacional de Salta. Facultad
de Humanidades. Carrera de Antropología. (Orientación en Prehistoria
y Arqueología)
CECOPAM (Centro para la Conservación de Patrimonio
de Alta Montaña - Salta).
RESUMEN
A lo largo de la Cordillera de los Andes existen centenares
de montañas que poseen construcciones arqueológicas en sus cimas
y laderas, algunas de ellas alcanzan alturas superiores a 6.000
metros sobre el nivel del mar. Este Patrimonio arqueológico se mantuvo
durante muchos años poco vulnerado por su difícil acceso, pero en
los últimos años, debido al auge de actividades como el Turismo
de Aventura (en el más amplio sentido del término), los sitios son
más frecuentados y están siendo sistemáticamente devastados. Una
de las principales causas de la destrucción es la desinformación.
En el presente trabajo se pondrán en consideración una serie
de actividades realizadas por el Centro para la Conservación del
Patrimonio de Alta Montaña - Salta (CECOPAM) desde 1996, y los resultados
obtenidos hasta el momento.
Introducción:
La Arqueología de alta montaña es una especialidad relativamente
nueva, surgida a raíz de los hallazgos realizados por andinistas
en las laderas y cumbres de los picos cordilleranos. Debido a sus
características particulares, se debe tener una preparación técnico-deportiva
adicional, por lo cual pocos son los especialistas que visitaron
y estudiaron los sitios de altura o "Santuarios", como
comúnmente se los denomina.
Cientos de construcciones entre los 5.000 y casi 7.000 metros
de altura y diseminadas desde el Ecuador hasta el centro de Chile
son la evidencia de la gran cantidad de energía y organización invertida
con fines religiosos, sociales y políticos. Hoy se tiene la certeza
de que por lo menos una cultura poseía los medios necesarios para
poder materializar -o por lo menos interconectar- tal obra: los
INCAS. "La dominación que los cuzqueños ejercieron aquí
fue breve (aprox. 1475 - 1532), pero el alto nivel de organización
alcanzado se tradujo en obras arquitectónicas cuyos vestigios nos
sorprenden. Además de los centros administrativos, fortalezas, tambos
(tampu o albergues) y andenes de cultivos dispersos en gran
parte del territorio e interconectados por un amplio e ingenioso
sistema vial, los incas erigieron pequeños y grandes santuarios
en las cumbres de numerosas montañas, llegando en algún caso hasta
los 6.700 metros de altura. Con ello dieron una prueba mas de su
admirable capacidad organizativa, asociada en este caso a la resistencia
y adaptación a la altura de quienes planearon y ejecutaron las actividades
y ceremonias correspondientes." (Schobinger, 1997).
Las estructuras que se encuentran en las alturas son muy
variadas en tamaño y forma, pese a ello se pueden observar algunas
regularidades que, en general, se las clasifica como apachetas,
mojones, plataformas rellenas elevadas, pircados circulares, lineales
y rectangulares; asociadas muchas de ellas con leña y, en menor
proporción, con alfarería u otros elementos suntuarios.
Existen construcciones de gran volumen y ubicadas a gran
altitud. Una de ellas son las que se hallan sobre la cima del volcán
Llullaillaco de 6.739 metros (24º 43' 00" S - 68º 33' 00"
W), situado en el departamento Los Andes, provincia de Salta, República
Argentina, hito natural que marca el límite con Chile. Desde la
base (4.500 m) hasta la cima, por la ladera nornordeste, se jalonan
construcciones y caminos arqueológicos en zigzag que se dirigen
hacia la cúspide del sagrado volcán. Otros ejemplos de similares
características que se pueden citar son: el volcán Quehuar (6.130
m. 24º 20' S - 66º 44' W), el nevado de Chañi (6.000 m. 24º 06'
S - 65º 47' W), el nevado de Acay (5.716 m. 24º 23' S - 66º 10'
W) y el nevado de Cachi (6.380 m. 24º 56' S - 66º 23' W). Estos
y otros que se mencionarán más abajo, fueron y son objeto de acciones
voluntarias e involuntarias que conducen a la destrucción total
o parcial de las estructuras arqueológicas y del registro arqueológico.
SITIOS ARQUEOLÓGICOS DE MONTAÑA QUE FUERON SAQUEADOS
O ALTERADOS.
Se exponen aquí los resultados de los relevamientos realizados
en el período 1996 - 1998, en algunas montañas del noroeste argentino.
Volcán Quehuar: 6.130 metros. 24º
20' S - 66º 44' W
Este volcán se encuentra ubicado al oeste de la Provincia
de Salta, en el sector nordeste del departamento Los Andes, República
Argentina. El acceso a esta montaña se realiza por el sudeste, partiendo
desde el poblado de Santa Rosa de los Pastos Grandes a una altura
de 4.000 metros. Los lugares con restos arqueológicos se escalonan
en diferentes niveles altitudinales, siendo los de mayor dimensión
los ubicados a 5.100 m y 6.100 m; los más pequeños se hallan a 4.100
m, 4.500 m y 6.130 m.
En el año 1974 se realiza la primer expedición con fines
científicos, la misma fue dirigida por el señor Antonio Berochia
Nigris, Director del CIADAM (Centro de Investigaciones Arqueológicas
de Alta Montaña - San Juan, Argentina). Al llegar a las ruinas (6.100
m), formadas por un complejo de plataformas con relleno artificial,
los expedicionarios encuentran dentro de un recinto circular que
está junto a las plataformas (6 m de diámetro externo, 1,80 m de
espesor en los muros y 2 m de altura máxima) el cuerpo momificado
de un/a niño/a de aproximadamente 12 años de edad, al cual le faltaba
el cráneo, un brazo y algunas costillas. Beorchia en su libro comenta:
"Intenté cavar con la piqueta para extraer el cuerpo del
joven indio, pero el acero rebotaba sobre el hielo amalgamado con
el pedregullo del mismo modo que si fuera un hormigón. Recorté entonces
algunos trozos de tela, para su estudio posterior y me dirigí hacia
las demás plataformas y construcciones, donde hacia uno de los extremos
observé un socavón de gran tamaño. Entre las piedras caídas encontré
dos trozos de mecha de los usados por los mineros para producir
explosiones con dinamita, algunos restos de botellas de vidrio y
una camiseta andina pequeña, bastante destrozada por la explosión."
(A. Beorchia Nigris. 1985 : 191).
En 1981, Beorchia regresa junto al antropólogo Johan Reinhard
con la intención de extraer el cuerpo momificado pero "Lamentablemente
se comprobó que el mismo había sido exportado entre los años 1974
a 1981 usando aparentemente dinamita. Solo se pudo recuperar un
pabellón auricular(?), dos vértebras lumbares, dos trozos de huesos
planos perteneciente a una bóveda craneana, trozos pequeños de telas,
algunos fragmentos de madera y un grano de maíz." (op.
cit.: 197).
Los planos realizados a partir del trabajo de campo efectuado
en 1996, ponen en evidencia el grado de destrucción y alteración
que han sufrido las construcciones arqueológicas. Gran parte del
daño registrado se debe al peso y presión ejercidos por la acumulación
de nieve, pero también a la acción antrópica. Respecto a esto último
se puede mencionar el proceder de algunos montañistas que, al recorrer
las ruinas, caminan sobre los muros, se sientan a descansar sobre
las estructuras, o bien, extraen rocas para construir un montículo
sobre el cual se suele dejar un cuaderno donde se registran las
ascensiones realizadas. Por otra parte, cabe mencionar que sobre
la base del volcán, en las laderas norte y oeste, se encuentran
varios establecimientos mineros próximos a la estación ferroviaria
de Olacapato. Se registraron algunos nombres de personas que trabajaron
en el lugar y mientras trabajaban mineros ascendieron varias veces
hasta la cúspide, aprovechando los en los establecimientos descansos
y para "matar el aburrimiento de la puna", según
expresara uno de ellos. Este tipo de ascensiones, al generarse fuera
de las instituciones deportivas de montaña no queda registrada en
ninguna parte.
Realizando una comparación entre fotografías tomadas hace
dos décadas atrás y las actuales, se aprecia el deterioro de las
estructuras, las cuales disminuyeron la altura de sus muros debido
a la caída o extracción de las rocas que las conforman. Asimismo,
sobre el piso de las plataformas rellenas se observan algunos pozos,
los cuales se deben haber realizado en los últimos diez años.
Nevado de Acay: 5.716 metros (24º
23' S - 66º 10' W)
Este macizo se encuentra ubicado en el extremo occidental
del departamento de Rosario de Lerma, provincia de Salta, República
Argentina; situado sobre el borde oriental de La Puna, en la región
geológica de la Cordillera Oriental y en la cabecera de dos quebradas
importantes, la del Toro y del Calchaquí.
Los lugares con restos arqueológicos conocidos y relevados
son los que se encuentran en la cima, existiendo otros ubicados
en la base del nevado y las laderas norte, sudeste y sudoeste, los
cuales todavía no fueron estudiados con detenimiento. Sobre
la cima del cerro se encuentra una estructura compleja, formada
por una plataforma rellena trapezoidal de 6,7 m de longitud mayor,
5,4 m (base menor), 6,2 m (base mayor) y 1,30 m de altura máxima.
Además por otra plataforma sin relleno artificial de forma rectangular
y pircados que unen ambas estructuras. La forma general de esta
estructura es rectangular y tiene aproximadamente 15 m por 6 metros.
A 10 metros de ésta, en dirección noreste, se halla un recinto semicircular
de 3 - 3,5 m de diámetro, con una abertura orientada hacia el noreste
y los muros de 0,6 m de altura y 0,4 a 0,6 m de ancho.
A 30 metros de la estructura ubicada en la cota máxima,
en dirección noroeste, se ubican dos pircados en forma de "V"
muy abierta con la abertura orientada al sur; los lados del pircado
tienen una longitud aproximada de 5,5 metros, y uno de ellos posee
una estructura semicircular con una abertura orientada hacia el
noreste en uno de sus extremos.
Las estructuras menores ubicadas a 10 y 30 metros de la
cumbre no sufrieron mayores daños, no pudiéndose decir lo mismo
de las más elevadas; especialmente la plataforma rellena que es
el lugar donde los andinistas permanecen cuando logran su objetivo
deportivo. Sobre esta plataforma fue depositada una cruz y, junto
a ella, se construyó una apacheta donde son dejados los testimonios
deportivos (distintivos, banderines u otros objetos). Existen dos
pozos sobre la plataforma, y los muros se encuentran destruidos
por la acción antrópica. Un factor que ha incidido negativamente
sobre estas construcciones arqueológicas es la leyenda de un tesoro
enterrado en la cima del Acay, lo que ha ocasionado el peregrinaje
de buscadores de tesoros hasta esas alturas. Por otra parte, se
trata de una montaña que por su altura y fácil acceso es frecuentemente
ascendida por los montañistas que recién se inician y por los experimentados
que buscan entrenarse.
Nevado de Chañi: 6.000 metros (24º
06' S - 65º 47' W)
Ubicado en el borde oriental de la Puna, sobre la Cordillera
Oriental, en el extremo norte del departamento de Rosario de Lerma,
provincia de Salta, Argentina y formando el límite político entre
las provincias de Salta y Jujuy (departamento Manuel Belgrano).
El Chañi representa la montaña donde se produjera uno de
los primeros hallazgos arqueológicos. En el año 1905 el teniente
coronel E. Pérez extrajo de la cima el cuerpo momificado de un niño
con todo su ajuar. La momia se encuentra en el Museo Etnográfico
de Buenos Aires.
Desde la base de la montaña hasta la cumbre se han registrado
en diferentes niveles altitudinales más de veinte lugares con restos
arqueológicos, ubicados en sus laderas noroeste, oeste y sudoeste,
como así también en la propia cumbre (Beorchia Nigris, 1985; Vitry,
C. 1996 y Ceruti, M. 1997). Desde la base hasta la cima, y cubriendo
una gran superficie se ubican las diferentes estructuras, muchas
de ellas unidas por camino calzado, el cual llega hasta el punto
más elevado. Las construcciones varían en cuanto a forma (muros
circulares, rectangulares, lineales, plataformas artificiales, apachetas
y mojones), como en relación con su tamaño, desde una pequeña apacheta,
hasta el sitio ubicado a 5.000 metros de altura s.n.m. denominado
"Jefatura de los Diablos", formado (la estructura principal)
por nueve habitaciones rectangulares con paredes de dos metros de
altura, y unas cincuenta estructuras circulares que cubren una superficie
aproximada de 15.000 metros cuadrados, en una terraza natural sobre
la ladera occidental del nevado.
Esta montaña, por su fácil acceso desde la Puna, fue y es
muy frecuentada. Sobre su base (ladera occidental) funcionó durante
muchos años un establecimiento minero, el cual se instaló (en parte)
sobre estructuras arqueológicas. Asimismo, los caminos que se dirigen
hacia los socavones ubicados a 5.000 metros de altura atravesaron
algunos lugares con restos arqueológicos.
Entre los daños producidos en los últimos años, podemos
citar al ocasionado sobre el sitio "Jefatura de los Diablos".
A la estructura principal, formada por varias habitaciones, le pusieron
techo, puertas, y se derribó una pared interna para ampliar el espacio
de la habitación techada. Los habitantes de las proximidades dicen
que es un refugio construido por los militares de la provincia de
Jujuy, quienes van a realizar sus entrenamientos allí. No se ha
podido verificar dicho comentario, por lo que el mismo queda a ese
nivel. Independientemente de los responsables, lo real es que se
ha producido un daño irreparable sobre un sitio que aún no había
sido estudiado con profundidad, y, ante la existencia de un refugio,
la cantidad de visitantes se vio sensiblemente incrementada. Sobre
la superficie del sitio se podía apreciar, años atrás, gran cantidad
de fragmentos cerámicos, muchos de ellos con finas decoraciones;
hoy, un hallazgo de esa naturaleza es fortuito.
Nevado de Castillo: 5.500 metros (24º
23' S - 65º 38' W)
Se encuentra ubicado en el sector este del departamento
de Rosario de Lerma, provincia de Salta, Argentina. Forma parte
de la región geológica de la Cordillera Oriental y se halla cerca
del límite de la provincia de Jujuy, formando parte del cordón montañoso
del Chañi, cuya dirección es norte - sur.
Las primeras ascensiones deportivas realizadas a esta montaña
se remontan a la década de 1940. De acuerdo a los datos registrados
en las mismas, se sabe que en la cumbre existía un círculo de rocas
con una piedra terminal en el centro (Beorchia Nigris, 1985), existiendo
material fotográfico que lo confirman (J. Fadel, com.pers.).
Con relación a la estructura citada se han registrado por
lo menos dos acciones concretas que ocasionaron su destrucción.
En primer lugar, el armado de una apacheta moderna o montículo de
rocas construido (con las rocas de la estructura arqueológica) por
los montañistas para dejar los testimonios de ascensión. Por otra
parte, un grupo de personas que quisieron rendir un homenaje al
General Martín Miguel de Güemes (héroe histórico del norte argentino),
instaló un busto del prócer sobre la ya dañada estructura arqueológica.
Cerro Amarillo: 3.500 metros (23º
33' S - 64º 54' W)
Ubicado en la provincia de Jujuy, Argentina, sobre las serranías
de Calilegua, al oeste de la ciudad de Libertador General San Martín
y del Parque Nacional Calilegua.
En la cima y filos cumbreros de esta montaña, existe un
complejo conjunto de plataformas artificiales de origen inca (Raffino,
1993). "Cerro Amarillo consta de seis largas plataformas
artificiales (...) dispuestas en la cumbre del cerro y escalonadas
en el borde o "filo", donde su ladera oriental cae abruptamente
en un abismo de 500 m. Las plataformas fueron construidas mediante
sólidos muros de contención de 0,90 m. de ancho, contra los que
se ha acumulado relleno hasta el límite de su altura. El terraplén
resultante fue recubierto en su totalidad con grandes lajas. Los
muros de contención son dobles y muestran gran calidad en su construcción.
Alcanzan hasta 2,50 m. de altura y en dos casos cuentan con estructuras
de refuerzo: banqueta y ,muros paralelos adosados a modo de contrafuerte"
(Raffino, R. 1993 : 219).
Entre 1996 y 1997, sobre la plataforma mayor se instaló
una antena de 4 metros de altura, lo que ocasionó la destrucción
de un 50% de la estructura arqueológica. El mayor daño registrado,
es el del muro de contención doble ubicado en el sector occidental,
el cual fue derribado para que uno de los tensores de alambre que
sujetan la antena pase por allí.
Preocupación y aportes del Centro para la Conservación
del Patrimonio de Alta Montaña - CECOPAM.
El CECOPAM (Centro para la Conservación del Patrimonio de
Alta Montaña-Salta) fue creado a fines de 1995, es una entidad sin
fines de lucro, ni apoyo oficial o privado, dedicada y comprometida
con el estudio y puesta en valor de las riquezas naturales y culturales
que atesoran las montañas en la cordillera andina. Está formado
por montañistas y profesionales de diversas áreas, los cuales complementan
la actividad deportiva con el enriquecimiento cultural, intentando
realizar un aporte a las investigaciones científicas que realizan
los profesionales, conscientes de los impedimentos naturales que
implica para los arqueólogos trabajar en condiciones tan extremas.
Muchas son las preocupaciones que surgieron a raíz de la
tarea de relevamiento y documentación de los lugares con restos
arqueológicos de las altas cumbres. La principal de ellas, está
relacionada con el incremento de personas interesadas en el montañismo
y actividades varias, que se podrían incluir dentro de lo que comúnmente
se denomina Turismo de Aventura.
Luego de analizar las posibles causas que llevaron a la
destrucción de estructuras arqueológicas en las altas cumbres, salvo
excepciones importantes, se llegó a la conclusión que uno de los
principales factores radica en la desinformación y la consecuente
falta de valoración cultural. Considerado principal porque se trata
de una problemática que tiene una solución a corto, mediano y largo
plazo.
A corto y mediano plazo actuando directamente con los montañistas
y operadores turísticos, alertándolos de la existencia de estructuras
arqueológicas y brindando información que puede ser aprovechada
para los guiados que realizan los operadores del turismo no convencional
o de aventura. Si se destruye los que se puede mostrar indefinidamente,
la pérdida es de todos.
A largo plazo, educando a los niños y jóvenes que se encuentren
en clubes de montaña, recreativos u otros; informando a los estudiantes
de turismo con profundidad y difundiendo los estudios y publicaciones
arqueológicas, antropológicas e históricas a la sociedad, en un
lenguaje no técnico y accesible. Así, la sociedad empezará a conocer
(para poder posteriormente valorar) algunos aspectos de las culturas
precolombinas, como también sobre las actividades científicas desarrolladas
por los arqueólogos y antropólogos, quienes generalmente son confundidos
con paleontólogos o geólogos.
Las tendencias actuales del turismo indican que el mismo
está orientado hacia un conocimiento cada vez más profundo del patrimonio
natural y cultural, de allí que en los últimos años se hable de
ecoturismo, turismo científico, turismo arqueológico, turismo antropológico,
turismo cultural, geoturismo, turismo paleontológico, entre otros,
cuya diferencia es más semántica que real, pues todos estos están
orientados en un mismo sentido, el conocimiento con profundidad
de alguna/s temática/s, para un público específico reducido, pero
de afluencia constante. La preparación de los guías de turismo es
cada vez más exigente y especializada, de allí que en algunos lugares
los guías provengan de disciplinas específicas, como biólogos, geógrafos,
antropólogos, etc.
Ante este panorama, y convencidos de que una alternativa
válida para minimizar la destrucción de estos lugares con restos
arqueológicos es la educación, es que el CECOPAM, desde 1996 a la
fecha, se propuso una serie de actividades que se detallarán a continuación:
Realización de expediciones de prospección e investigación
con la colaboración de especialistas de reconocida trayectoria en
la temática, como el Dr. Juan Schobinger (Universidad Nacional de
Cuyo) y Antonio Beorchia Nigris (Centro de Investigaciones Arqueológicas
de Alta Montaña).
Conferencias y charlas audiovisuales relacionadas con la
Arqueología de Alta Montaña.
Publicación de notas en el diario local y artículos en revistas
de difusión local, nacional e internacional.
Documentación gráfica y fotográfica de los lugares con restos
arqueológicos y creación de un archivo y base de datos con toda
la información de cada montaña.
Conocimiento de las actividades planificadas por los clubes
de montaña a los efectos de asesorar a los andinistas sobre la manera
de actuar en caso de producirse un hallazgo.
Contacto e intercambio de información con investigadores
que estudian la misma problemática en Chile, Bolivia, Perú, México
y EEUU.
De toda esta labor educativa no formal, la más importante
es haber logrado montar una sala (permanente) de Arqueología de
Alta Montaña en el Museo de Antropología de la ciudad de Salta,
dotada de paneles explicativos, fotografías y elementos hallados
en las montañas que fueron donados por los andinistas.
De estas actividades se pueden ver algunos logros y cambios
de actitud que resultan favorables para la preservación del patrimonio
arqueológico de las montañas. Por ejemplo, en las expediciones participaron
jóvenes andinistas de distintos clubes de montaña, quienes (tres),
motivados por la temática en general, empezaron a estudiar Antropología
e Historia en la universidad local.
Muchos montañistas se interesaron por la temática, y asumieron
el compromiso de cooperar y difundir, en los cursos de formación
que dictan regularmente, las medidas preventivas necesarias para
evitar el deterioro de las estructuras arqueológicas.
Como consecuencia de todo este movimiento, la Dirección
de Patrimonio Cultural de la Provincia, está organizando una reunión
con los presidentes de los clubes de montañismo, excursionismo y
aventuras, como así también con la Asociación de Operadores y Prestadores
de Turismo Alternativo de Salta (ADOPTAS), con la finalidad de comprometer
formalmente al cuidado y documentación de los lugares con restos
arqueológicos de alta montaña, y asumir la responsabilidad institucional
de formar e informar adecuadamente a las personas que integran tales
entidades.
Por último, y ya en el ámbito científico, se realizará el
"1º Seminario Internacional de Arqueología de Alta Montaña"
(abril de 1999), cuya finalidad es la de reunir formalmente a todos
los que trabajan en la especialidad. Sin duda esta actividad académica
marcará un hito importante, ya que se podrá discutir y analizar
científicamente los temas y problemáticas relacionados con estos
sitios arqueológicos tan particulares.
COMENTARIOS FINALES
Para concluir y a modo de comentario final, se pone a consideración
algunas citas de una nota periodística publicada el 29 de junio
de 1998 en el diario local de Salta (El Tribuno), en cuya página
central, con fotografías color, aparece un artículo titulado: "Cazadores
de Tesoros" y subtitulado: "cuatrocientos salteños integran
una original asociación".
Notas como esta se prestan a una interpretación confusa
respecto a lo que es el patrimonio, pudiendo accionar negativamente
sobre las personas e incentivándolas a la destrucción del registro
arqueológico y patrimonio cultural en general.
"Encontrar un 'tapado' es como recibir un regalo
fortuito, con la diferencia que no hay ninguna fecha que lo justifique".
"La búsqueda de 'tesoros' es para los Buscadores
de Tesoros del Mercosur un 'deporte ecológico', porque no matamos
ningún animal ni eliminamos plantas ni deterioramos ningún ambiente,
..."
"Y por eso la entidad que agrupa a los detectoristas
tiene sus 'reglas de oro': quien desee buscar y ya tenga definido
el sitio, debe solicitar permiso; una vez adentro y después de haber
realizado su tarea, no debe dejar agujeros abiertos que puedan significar
un grave peligro para personas o animales".
"Ahora llegó a esta capital una empresa que desde
hace varios años vende detectores de metales y, como sucede con
las avispas, el panal comenzó a ´revolucionarse'".
"Muchas son las historias de los llamados 'tapados'
o 'tapaos', conjunto de dinero o metales preciosos ocultos bajo
la tierra, en paredes o montañas, cuyos dueños originales buscaron
resguardarlos de manos saqueadoras. Así la historia habla de tapados
dejados por los incas, los jesuitas, grandes estancieros y particulares
que buscaban proteger su fortuna o herencia familiar"
"Pero en este deporte 'como lo promociona la asociación
del Mercosur- no solo incluye los tapados, también figuran los meteoritos,
metales preciosos, cañerías o elementos metálicos fabricados por
culturas precolombinas o posteriores a la colonización".
"Poco o mucho, para los detectoristas, el precio
de los aparatos puede ser sólo una pequeña parte del 'regalo fortuito'.
El objetivo principal es buscar, porque como dice el dicho: 'El
que busca encuentra...'".
La conservación y preservación del patrimonio cultural y
natural es responsabilidad de todos. No se debe esperar leyes, reglamentaciones,
ni gobernantes nuevos, sino un cambio de actitud personal; cada
uno desde su lugar y dentro de sus posibilidades debería asumir
la responsabilidad de un patrimonio heredado y que debemos dejar
para los que nos sucedan.
Christian Vitry
UNSa CECOPAM
EMAIL: vitrychf@unsa.edu.ar
B I B L I O G R A F I A
Beorchia Nigris, Antonio. 1987. "El Enigma de los
Santuarios Indígenas de Alta Montaña". En Revista del
Centro de Investigaciones.Arqueológicas de Alta Montaña (CIADAM).
Tomo 5. U.N.S.J. San Juan.
Ceruti, Constanza. 1996. "Arqueología de Sitios
de Altura. Una aproximación teórico - metodológica".
Tesis de Licenciatura. Universidad de Buenos Aires.
-------------------------. 1997. "Arqueología
de Alta Montaña". Milor. Salta, Argentina.
Fadel, José. 1977. Mi Amiga la Montaña. Fundación
Michel Torino. Salta.
Raffino, Rodolfo.1993. Inka: Arqueología, Historia
y urbanismo del Altiplano Andino. Corregidor Editorial. Buenos
Aires.
Raffino R., Nielsen A. y J. Alvis. 1991. "El dominio
Inka en dos secciones del Kollasuyu: Aullagas y Vallegrande (Altiplano
de Bolivia y Oriente de Humahuaca)". En Comechingonia.
(Número Especial) Año 9, Volúmen II. Córdoba. Argentina.
Schobinger, Juan. 1967. "Breve Historia de la Arqueología
de Alta Montaña en los Andes Meridionales". En Separata
del Boletín de la Sociedad Arqueológica de Santiago. 4: 23
- 24. Santiago. Chile.
--------------------------.1995. "Informe sobre la
relocalización de un hallazgo de Alta Montaña del Noroeste Argentino:
la llamada Momia de los Quilmes". En Comechingonia.
8: 47 - 67. Córdoba, Argentina.
Vitry, Christian. 1996. "Arqueología de Alta Montaña
de la Provincia de Salta". (inédito). Monografía presentada
a la cátedra de Arqueología Argentina de la Universidad Nacional
de Salta.
----------------------. 1997. "Arqueología de
Alta Montaña". En Yachayruna. Revista de Divulgación
Científica del Grupo de Estudios de Ciencias Sociales de la UNSa.
Año 1, Nº 1. Salta, Argentina.
1er Congreso Virtual de Antropología y Arqueología
Ciberespacio, Octubre de 1998
Organiza: Equipo NAyA - info@naya.org.ar
http://www.naya.org.ar/congreso
Auspicia:
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