Pensamiento Magico y Eficacia Terapeutica
Ponente: José Antonio PLAZA RINCÓN
Licenciado en Antropología (U.C.M.) España
jarpe@arrakis.es
En el seno de todos los grupos sociales surgen indefectiblemente
los terapeutas: chamanes, curanderos, sanadores, médicos, psicólogos.
Cada uno de estos individuos es producto de su contexto cultural
y del momento histórico del mismo. Todos son especialistas en devolver
la salud a los enfermos y tanto sus recursos terapéuticos, como
su visión de la enfermedad es completamente distinta ,sin embargo
todos tienen éxito. La pócima, el elixir, el conjuro, el exhorto,
la pastilla, la planta medicinal, la inyección, constituyen un grupo
heterogéneo de remedios cuyo denominador común es el de que todos
son eficaces, este hecho sorprendente invita a pensar que la curación
no depende tanto del remedio ni del terapeuta, sino de la capacidad
que éstos tengan para movilizar los mecanismos naturales autocurativos.
La elección que el individuo enfermo hace de uno u otro terapeuta
depende de su condicionamiento previo,(socializacion) es decir,
el mejor terapeuta para un paciente es aquel en el que el paciente
tiene fe, pero el momento, las circunstancias y el sujeto que evalúa
el acto terapéutico, modifica siempre la descricpción del mismo,
así la religión de una persona es superstición para otra y la ciencia
de uno es magia para otro.
En esta ponencia, aunque de forma muy breve, me propongo un acercamiento
a los mecanismos subyacentes en el proceso del enfermar y de sanar
del ser humano, profundizando analíticamente en la dinámica y relaciones
de una serie de conceptos que considero de alto valor heurístico.
Las creencias tal y como nos dice Ortega son ideas que somos,
operan en nuestro interior de manera automática, son anteriores
al acto de pensar, son a priori. En resumen: Las creencias son ideas
que somos, no ideas que tenemos. Son formas interpretativas de la
realidad, son nuestra realidad. Se adquieren generalmente en el
proceso de socialización y no se someten a verificación empírica.
La creencia es pues una estructura interpretativa que nos permite
responder ante un evento.
Tiene un componente cognitivo, del que se hace una valoración
afectiva (componente emocional) y que se encuentra inserto en estructuras
somáticas (registros neurales). Así una cognición tendrá una repercusión
afectiva, fisiológica y conductual. Este proceso es bidireccional,
es decir, puede funcionar en orden inverso, un acontecimiento somático
moviliza componentes afectivos, cognitivos y conductuales, es decir,
activaría una red neuronal que se constituiría por ejemplo en una
certeza de enfermedad y el individuo enfermaría. La creencia en
la curación desactivaría la red neuronal responsable del proceso
patológico y se daría la curación inmediata.
Fe es una palabra de alto contenido emocional y difícil de definir,
está en la base de toda curación y es en esencia convicción o creencia,
depende en cierto grado de factores psíquicos y culturales, así
un nativo acude al chamán porque está convencido de que éste podrá
ayudarle, igualmente acudimos al médico de más prestigio profesional
porque estamos en la creencia de que es el más adecuado para ayudarnos.
El concepto de fe como convicción lo encontramos en diferentes dominios
de la realidad, de ahí que las curaciones por la fe sean variadas
y se den en contextos diferentes, y a veces mediadas por individuos
que no se tienen específicamente por terapeutas, como sacerdotes
o santos, también podriamos mencionar lugares santos, reliquias,
manantiales, cuevas y un largo etcetera de personas, objetos y lugares
con propiedades terapéuticas.
El toque real era una práctica terapéutica propia de las monarquías
absolutas europeas, Carlos I, en 1.633 curó de una sola vez 100
afectados de escrófula y su hijo Carlos II curó a más de 100.000
afectados de escrófula a lo largo de su reinado.
La fe o creencia en que un determinado medicamento, hierba, inyección,
amuleto, objeto sacro, etc. cura nos lleva al concepto de placebo,
en el que es necesario profundizar.
Desde el punto de vista de la medicina, el placebo es un preparado
farmacéutico que contiene sustancias inertes, pero que en general
presenta un efecto curativo igual, aunque de menor intensidad que
el preparado activo. Está largamente estudiado el hecho de que buena
parte del efecto curativo de los medicamentos se debe al efecto
placebo.
Esta fuerza dinámica de los placebos sustentó a la profesión médica
durante siglos, aún cuando los medicamentos eran fisiológicamente
nocivos, pero la fe que el propio terapeuta transmite a su paciente
los convierte en eficaces. Sería simplista reducir los placebos
a las drogas medicamentosas, placebo es todo aquello que simboliza
la curación y genera y refuerza la fe en la misma. Ofrendas, peregrinajes,
gestos, acciones rituales, lugares, objetos simbólico-ceremoniales
o sacros, deben ser considerados como medicinas reales
En los animales el efecto placebo funciona igualmente, a condición
de crear un reflejo condicionado que active las estructuras autocurativas
de las que hablaremos más adelante, así ratas a las que se cura
una infección mediante la administración de un antibiótico y la
exposición a una luz, curan de una segunda infección aplicando sólamente
la luz.
En los humanos el reflejo condicionado puede estar implícito debido
a experiencias previas, pero en general basta con que exista una
expectativa de curación para que ésta se dé. De esto podemos deducir
que el principal aliado del efecto placebo (fe) es la imaginación.
Todos sabemos por experiencia cotidiana que las expectativas dan
lugar a cambios biológicos importantes*, así pensar en comer propicia
la secreción de jugos gástricos y saliva. Si imaginamos un limón
(significante-imagen pura) y esperamos a que por trenes asociativos
se active el registro neural que contiene el (significado-concepto)
limón, salivaremos de inmediato, veamos este fenómeno con mayor
detenimiento.
Los conceptos se almacenan en el cerebro en forma de registros
durmientes, cuando estos registros se activan pueden re-crear las
acciones y diversas sensaciones asociadas con una entidad determinada
o con una clase de entidades (A.R. Damasio). Si tomamos como ejemplo
una taza de café, ésta évoca representaciones visuales y tactiles
de su forma, color, textura, temperatura, junto con las de aroma
y sabor del café, así como la trayectoria que sigue la mano y el
brazo para coger y llevar la taza de la mesa a los labios. Todas
estas representaciones tienen además un componente afectivo y se
re-crean en distintas áreas del cerebro, si bien su reconstrucción
se da de forma simultánea. En el caso del limón la imagen mental
activará todas las estructuras nerviosas que intervinieron codificando
datos en la formacion del concepto (experiencia sensorial previa)
y se re-crean todas sus propiedades, peso, acidez, etc. de suerte
que la imagen imaginada se torna real en la mente al ser capaz de
producir una fuerte respuesta somática. Esta sorprendente autonomía
de los registros nerviosos conceptuales explicaría la sensación
de presencia de los muertos al menos en el periodo de duelo o el
fenómeno del miembro fantasma. Las mujeres a las que se les paracticó
una extirpación de ovarios y utero, me comentan una sensación confusa
de vacio en el vientre (estar hueca) término por cierto muy popularizado.
La magia tradicional funciona mediante los mecanismos antes descritos,
si bien parte de dos principios previos fundamentales que actúan
como potentes refuerzos simbólicos: El principio de analogía y el
de contigüidad. Por tanto la magia constituye un sistema lógio-metafísico
que fuerza a la creencia (fe).
El principio de analogía enuncia que dos elementos iguales gozan
de las mismas propiedades, así consumir nueces sería bueno para
las afecciones cerebrales en función de su parecedio morfológico
o enviar el humo de una fogata al cielo equivaldría a fabricar nubes
que desencadenarían la lluvias. Las curaciones por exhortos y conjuros
se basan en este principio utilizando para la creación de relaciones
de analogía valiendose la figura lingüistica denominada metáfora.
Para ilustrar ésto analizaremos un ritual que consta únicamente
de palabras para curar la Espinilla o mal de la
Paletilla,que segun la creencia popular esta causada por el desalojo
de unos huesecillos que están en el estómago y al desplazarse de
su lugar natural provocan dolor de estómago, tristeza grave, falta
de apetito y otros síntomas difusos de origen desconocido, el conjuro
dice así:
espinilla y paletilla
de (nombre del enfermo)
vuelve a tu lugar
como las aguas al mar
y las palomas al palomar
y el obispo a su altar.
Por la gracia de Dios
y de la Virgen María
un padrenuestro
y un avemaría.
Esta invocación mágico-religiosa es suficiente para sanar al afectado,
es obvio el dinámico encadenamiento de imágenes con la finalidad
de conectar o analogar la espinilla al conjunto formado por las
tres relaciones metafóricas.
El esquema sería el siguiente:
Espinilla (vuelve) a su lugar como = (vuelve) Agua: Mar (como
es lo natural)
(vuelve) Paloma: Palomar (como es normal)
(vuelve) Obispo: Altar (como corresponde a su deber y dignidad
La espinilla se apropia de los atributos del triple símil y se
llega a la creencia (fe) en la vuelta a su lugar. Los huesecillos
regresarían al estómago y se daría la sanación. En este caso el
placebo sería el conjuro y su lógica metafórica, notese que además
se apela a la intervención divina con lo que se refuerza la creencia,
además los rezos generan una atmósfera sugestiva que produce desviación
de la atención.(volveremos sobre este punto)
Otra figura lingüistica es la metonimia utilizado por la magia
por contacto que se basa en la asociación de ideas por contigüidad:
Dos cosas que están en contacto comparten sus propiedades y atributos
y una parte al separarse del todo mantiene las propiedades del primero
y además continúan influenciandose.
El toque real del que hablamos anteriormente, la imposición de
manos, las reliquias, el aliento o la saliva del curandero, el manto
de la Virgen, en suma todos los objetos que han mantenido contacto
con entidades especiales, adquieren sus propiedades y atributos.
El vudú y otros ritos afro-americanos constituyen casos muy llamativos.
Tanto el demonizador como su víctima han sido socializados en
la creencia del ritual vudú. El demonizador se las compondrá para
obtener cabellos o uñas de la víctima, es decir partes del todo
que utilizará ritualmente para la confección de un muñeco,para causar
el daño pue si posee la parte puede actuar sobre el todo (lógica
metonímica), después se encargará de que la víctima se entere de
sus intenciones y su imaginación (fe) actuarán como un mortífero
placebo.
Un alto número de curaciones se dan en estado de trance, de hecho
un gran número de rituales lo persiguen induciendolo mediante técnicas
muy variadas: Toques rítmicos de tambor, danzas, recitaciones y
oraciones, inducciones hipnóticas, utilización de drogas, son técnicas
que persiguen alcanzar el trance como estado alternativo de la conciencia;
en éste la sugestión está muy aumentada. La sugestión es un acto
de inducción y persuasión de una idea hasta que ésta es tomada por
cierta.
Si bien el trance no está siempre presente la sugestión si lo
está, en mayor o menor grado. En todo ritual, incluyo las consultas
de médicos y psicólogos, las palabras, los gestos, los hechos y
objetos son un condensado simbólico que evocan códigos, representaciones
y creencias compartidas, actuando como potentes refuerzos de la
fe.propiciando la curacion
Conclusiones:
La enorme variedad de terapias y terapeutas es sorprendente y
más sorprendente es aún el hecho de que todos tienen éxito terapéutico.
Este hecho requiere una reflexión sobre los mecanismos que subyacen,
tanto en el proceso de enfermar como de sanar humano.
Las creencias son ideas que somos, a priori al pensamiento. Son
estructuras interpretativas que nos permiten valorar y responder
ante un evento. Tienen componentes cognitivo, emocional y somático.que
mantienen relaciones dinamicas
Una idea tendrá repercusión biológica ,asi comoy evento somático
implica emociones y cogniciones
(bidireccional).
La fe es creencia y depende de factores psíquicos y culturales.
Este concepto lo encontramos en la base de todas las curaciones
y parece ser que actúa al margen de su intensidad.
Los placebos pueden ser objetos, gestos, conceptos, personas y
drogas inocuas que simbolizan la curación y por tanto debemos considerarlos
como medicamentos reales de bajo coste
(dato éste de alta repercusión social).
El aliado del placebo (fe) es la imaginación, las imágenes mentales
activan las fuerzas latentes de autocuración en contextos adecuados.
Metáfora y metonimia son recursos lingüisticos privilegiados para
la creación de analogías y signiificados, son formas de pensamiento
y su lógica es en última instancia la lógica de las estructuras
nerviosas, tal vez porque un concepto comparte con otros conceptos
grupos de neuronas especializadas, creandose así trenes asociativos
o redes nerviosas compatibles con las reglas sintácticas.
Los avances en neurociencia son sorprendentes, se puede gracias
al PET y otros aparatos sofisticados fotografiar el pensamiento,
cartografiar las funciones cerebrales, si bien aún es pronto para
la elaboración de modelos conceptuales definitivos.
La sugestión es la acción mediante la cual se induce la formación
de una imagen en la mente, suficientemente veraz como para producir
respuestas orgánicas.Esta presente en toda sanacion.
El autor de esta ponencia trabaja en esta apasionante temática
hace años y cuenta con estudios empíricos sobre la presencia de
la ansiedad y el efecto placebo en las consultas de la red sanitaria
oficial, donde en unas primeras conclusiones, aún por matizar, se
aprecia el hecho de que se toma el efecto por la causa, o el síntoma
por la patología.
El ponente estará encantado de mantener contactos con los investigadores
interesados en este área.
Bibliografía:
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Labrador F.J. ,EL Estres Ediciones Temas de hoy.1992
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