PARTICULARIDADES FORMALES DE LOS MONTICULOS MAYORES DE LOS SITIOS ALAMITO
DEL CAMPO DEL PUCARA (DTO. ANDALGALA, PCIA. CATAMARCA)
Mario Alejandro Caria
Resumen
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Con la intención de determinar las características
formales de los montículos mayores de los sitios Alamito, se procedió a efectuar
una serie de análisis de tipo geomorfológico de los sitios en cuestión, lo
que arrojó los resultados que se exponen más adelante.
No discutiremos en el presente trabajo las cuestiones
funcionales de estos montículos mayores.
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Abstract
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A series of analysis of the morphologic was carried
out to determine the formal features of Alamito biggest hillocks: the results
are here discussed.
The funtional questions of these biggest hillocks
are not stated.
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Introducción
Con la intención de determinar las características
formales de los montículos mayores de los sitios Alamito, se procedió a efectuar
una serie de análisis de tipo geomorfológico de los sitios en cuestión, lo
que arrojó los resultados que se exponen más adelante.
No discutiremos en el presente trabajo las cuestiones
funcionales de estos montículos mayores.
Los sitios arqueológicos “Alamito” se encuentran
en el Campo del Pucará, departamento de Andalgalá, provincia de Catamarca.
En la zona se han localizado, cuarenta y nueve sitios correspondientes al
patrón Alamito. Recientemente se registraron y relevaron un importante número
de sitios que no se corresponden con este tradicional patrón. Todos estos
sitios se encuentran distribuidos sobre tres glacís de erosión (tradicionalmente
llamados en la literatura arqueológica como “mesetas de 1700 -1800 y 1900).
Estos sitios toman su nombre de la "pequeña
localidad de El Alamito, situada al N del Campo del Pucará, y ubicada a unos
8 km. al NW de los sitios arqueológicos" (Núñez Regueiro, 1995).
Antecedentes
En 1957, se realizaron las primeras excavaciones
arqueológicas en dichos sitios. Previamente, entre los años 1945 y 1955 se
habían efectuado reconocimientos y descripciones generales (Romaña y Romaña
1945, González 1952, 1955 y 1957, Wurschmidt 1959).
Las excavaciones realizadas en 1957, se llevaron
a cabo en uno de los glacis de erosión (meseta de 1.700), bajo la dirección
de Alberto Rex González. Posteriormente, en los años 1958, 1959, 1964 y 1966,
se efectuaron nuevas campañas en esos sitios como en los de los otros dos
glacís. (Núñez Regueiro, 1995).
Luego de casi tres décadas de interrupción de
los trabajos de campo se reanudaron en 1992 hasta el presente.
Patrón de asentamiento de Alamito
Las características generales de los sitios Alamito
responden a las siguientes pautas:
Tienen una configuración semicircular, en la que
se puede apreciar el montículo mayor, cuyas dimensiones llegan a alcanzar
entre 3 a 6 m de altura desde la base por 15 a 50 m de largo, desde su eje
N-S y 10 a 15 m de ancho desde su eje E-O. En muchos casos se detectó sobre
la base oriental de éstos la presencia de muros, los que se encuentran aflorando
sobre la superficie perimetral de los mismos (Núñez Regueiro, 1995). Hacia
el oriente del mismo se sitúan dos estructuras rectangulares orientadas N-S,
separadas entre sí por un pasillo, cuyas dimensiones varían de 4 a 6 m.
A partir de los límites extremos de los montículos
mayores y las estructuras rectangulares, aparece una línea semicircular en
la cual se disponen una serie de montículos menores. El centro de este semicírculo
constituye el patio central (Núñez Regueiro, 1971a).
La distribución de las diferentes estructuras
que configuran los sitios ha sido planificada según la dirección de los vientos,
que predominan del Este, los montículos mayores se encuentran, como lo dijimos,
al Oeste del sitio. Así también, las restantes estructuras se hayan dispuestas
en forma contraria a la dirección de estos vientos.
Antecedentes de los montículos mayores
Desde que se comenzaron a realizar los primeros
estudios de los sitios Alamito en 1957, uno de los principales problemas a
resolver, aparte de la asignación cultural y cronológica de dichos sitios,
fue determinar la función de los montículos mayores.
Alberto R. González (1957) sostenía que la disposición
diferencial de los montículos mayores con respecto a los montículos menores
( los otros tipos de estructuras que conforman los sitio) podía ser funcional,
así los primeros podían ser ceremoniales o viviendas de personajes, mientras
que los segundos, habitaciones comunes. Pero, las prospecciones realizadas
durante 1957 en los sitios de la "mesada de 1700" permitieron “identificar
funcionalmente a los montículos mayores (...) como basureros." (Núñez
Regueiro, 1995). La denominación original de basurero, término este con claras
connotaciones funcionales, fue considerado como correcto en un primer momento,
debido a la gran cantidad de fragmentos de cerámica, huesos quemados y calcinados,
desechos líticos y otros elementos fragmentados que conformaban a estos montículos.
Esta funcionalidad se vio reflejada en todos los trabajos realizados para
estos sitios (Petruzzi,1959; González, 1960a; González y Núñez Regueiro,1960a
y Núñez Regueiro, 1971b).
En 1992, cuando se reinician los trabajos en el
Campo del Pucará, el término basurero es reemplazado por el de montículo
mayor, el cual se desvincula de las connotaciones funcionales anteriormente
asignada (Tartusi y Núñez Regueiro, 1992). Estos autores, consideran que los
sitios Alamito serían Centros Ceremoniales o religioso-administrativos, asignándoles
a los montículos mayores el carácter funcional de “estructuras ceremoniales”.
Particularidades de los montículos mayores
El análisis que sigue a continuación, está orientado
al tratamiento de un punto muy acotado y particular como es la naturaleza
de las formas de los montículos mayores y su relación (como se estudia en
el caso específico del montículo mayor H-O) con el muro de contención de los
mismos. Si bien creemos que toda estructura tiene que ver con el “todo”, es
decir con el resto de las estructuras que conforman un sitio, creemos, que
para el tipo de análisis que queremos efectuar, se puede hacer abstracción
de ese “todo” y considerar a los montículos mayores como unidades de análisis
independientes.
Los montículos mayores son elevaciones que resultaron
de la acumulación sistemática de restos culturales, que fueron depositados
durante el transcurso de su ocupación. Los restos que conforman a los mismos,
están compuestos básicamente por fragmentos de cerámica, huesos de animales
en diferentes grados de alteración y conservación -entre los que podemos identificar
a simple vista como de camélidos y roedores (Nasif, com.pers.)-abundantes
semillas quemadas, espículas de carbón, material lítico.
Tartusi y Núñez Regueiro (1993) sostienen que
el "patrón de planificación arquitectónica" está clara y conscientemente
definido, y que las "construcciones se han organizado utilizando las
características naturales del relieve; el área ceremonial principal, especialmente
el espacio ocupado por el montículo mayor, fue seleccionada siguiendo un criterio
que podríamos denominar "escénico": elegir un domo claramente resaltado,
para dar mayor altura a las estructuras, respecto al patio central, situado
al naciente."
Compartimos con los autores mencionados que el
patrón de planificación arquitectónica fue clara y conscientemente definido,
pero, habría que hacer estudios sistemáticos con respecto a los procesos de
formación de estos montículos mayores, teniendo en cuenta, la microestratigrafía
-analizando específicamente la estructura y textura de los sedimentos que
conforman los niveles que no poseen restos culturales-, para de esta manera
constatar el grado de remoción o alteración de los sedimentos y así determinar
su naturaleza.
Este tipo de análisis no pudo efectuarse en los
dos montículos mayores excavados por nosotros (H-0 y S-0), pero usamos la
geomorfología de la zona de estudio, como elemento de constatación sobre la
naturaleza de los "domos" o microrelieves. Dicho análisis se efectuó
a través de fotografías aéreas y el reconocimiento en el terreno, el que demostró
que la orientación y la formación de "domos" o microrelieves, que
constituirían la base sobre la cual se conformó con posterioridad el montículo
mayor, no sería de origen natural. (Collante y Neder, com. pers.).
Por otra parte, no existen fallas geológicas que
afecten directamente sobre los glacís de erosión sobre los que se encuentran
los sitios, impidiendo por lo tanto, la posibilidad de que la orientación
de los "domos" o microrelieves, fueran producto natural y consecuente
de dichas fallas, lo que sostenemos, por lo menos, para el 65 % de los 31
sitios Alamito prospectados, los que se encuentran orientados con exactitud
a los 270º Norte, mientras que el 35 % restante, podrían haberse ubicado
sobre "domos" o microrelieves naturales, puesto que los mismos se
encuentran orientados entre los 220º y 240º Norte, aunque creemos que esta
poca diferencia de grados en cuanto a la orientación de estos restantes sitios
no es muy significativa con respecto a los de 270°. (Ver Tabla 1).
| Montículo
Mayor |
Orientación |
| S-O |
200°N |
| R-O |
270°N |
| X-O |
273°N |
| Q-O |
215°N |
| V-O |
260°N |
| G-O |
260°N |
| W-O |
270°N |
| E-O |
267°N |
| D-O |
270°N |
| F-O |
270°N |
| C-O |
270°N |
| O-O |
270°N |
| P-O |
270°N |
| U-O |
210°N |
| L-O |
225°N |
| K-O |
220°N |
| J-O |
220°N |
| I-O |
230°N |
| M-O |
230°N |
| H-O |
225°N |
| D-1 |
270°N |
| E-1 |
270°N |
| B-1 |
270°N |
| J-1 |
270°N |
| A-1 |
255°N |
| M-1 |
270°N |
| F-1 |
270°N |
| C-1 |
270°N |
| I-1 |
250°N |
| G-1 |
270°N |
| H-1 |
270°N |
Tabla 1. Orientación
geográfica de los Montículos Mayores de los sitios Alamito.
Por lo tanto, consideramos, al igual que Tartusi
y Núñez Regueiro, que estos sitios sí han sido planificados con una clara
intencionalidad, pero, estimamos que dicha planificación, por lo menos para
el 65 % de los sitios, no sigue la naturaleza del relieve.
Por todo ello, podría considerarse un origen antrópico
de los "domos", sobre los que se depositaron con posterioridad,
restos culturales. Los sedimentos que habrían dado lugar a la formación antrópica
de los "domos", podría haber provenido del material sedimentológico
extraído de las áreas de habitación, cuando éstas fueron construidas.
Por otra parte, creemos que los muros de contención
-al menos el del sitio H-0- que se encuentran formando un perímetro en el
lado oriental de los montículos mayores, y que en la mayoría de los mismos
aparecen cubiertos por sedimentos, producto de la acumulación natural, fueron
construidos al mismo tiempo que el "domo" artificial y con la intención
de dejar claramente delimitada la zona del montículo mayor con respecto al
resto de las estructuras que conforman el sitio.
Esto se corroboró con las evidencias que nos
proporcionó la excavación del muro del sitio H-0 (1), el que se halla asentado
directamente sobre la superficie original del suelo, sin ningún tipo de cimientos
(Caria, ms.).
Es necesario consignar que la disposición de
las piedras que conforman el muro, tienen una distribución irregular, dispuestas
una sobre otra, sin intermediarios. Decimos que fue construido conjuntamente
con el "domo", puesto que al levantarse parte de las piedras, para
constatar la presencia o ausencia de cimientos, no se encontraron restos arqueológicos
entre las piedras que conformaban el muro, lo que estaría indicando que éste
fue construido cuando aún no había depositación de restos culturales. También,
apoyan estas inferencias, la ausencia de material arqueológico en una pequeña
trinchera que se abrió sobre la base del montículo mayor y el lado oriental
del muro. El escaso material recuperado, corresponde al nivel superior y es
con seguridad producto de arrastre.
A su vez, podría tomarse como indicador de "nivel
de suelo original", la superficie sobre la que se hallaban asentadas
las piedra del muro, dado que hasta el momento no se ha podido determinar
el mismo.
Notas
(1)-La zona del muro de contención fue excavada
siguiendo la disposición superficial de sus piedras, dejándose al descubierto
un total de 11 metros de longitud y 0,80 metros promedio de ancho.
Bibliografía
Caria, M.
ms Análisis tipológico del material cerámico
de dos montículos mayores de los sitios arqueológicos del Campo del Pucará
(Dto. Andalgalá, Pcia. Catamarca). Trabajo Final de carrera de arqueología
presentado ante la Facultad de Ciencias Naturales e Instituto Miguel Lillo
de la Universidad Nacional de Tucumán en 1996.
González, A.
1955. Contexto culturales y cronologías relativas
en el área central del N.O.A. (Nota preliminar). Anales de Arqueología y Etnología.
U.N.Cuyo,Tomo XI, p. 7-32, Mendoza.
--------------------
1979. Dinámica cultural del N.O. Argentino.
Evolución e historia en las culturas del N.O. Argentino. Antiquitas, No. 28-29,
Buenos Aires.
González, A. y V. Núñez Regueiro.
1960a. Apuntes preliminares sobre la arqueología
del Campo del Pucará y alrededores, (dto. Andalgalá, Catamarca). Anales de
Arqueología y Etnología, 14-15: 115-162, Mendoza.
Núñez Regueiro, V.
ms. Arqueología del Campo del Pucará: historia y antropología de los
sitios de Alamito. Tesis Doctoral presentada en la Facultad de Humanidades
y Artes de U.N.Rosario.
Tartusi, M y V. Núñez Regueiro.
1993. Los centros ceremoniales del NOA. Publicaciones 5. Instituto de
Arqueología, U.N.T.